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RUTAS ECOTURÍSTICAS.
1.- Camino a la Cumbre del
Montgó.
2.- Camino de Xàbia al Faro.
3.- Camino al Castillo de
la Granadella.
4.- Ruta de los miradores
1.- CAMINO A LA CUMBRE DEL MONTGÓ.
CARACTERISTICAS
Punto de Inicio: Carretera de Xàbia a Denia, km.
3 a 230 mts. de altitud.
Punto de llegada: Cima del Montgó, a 753 mts. de
altura.
Distancia: 4.2 km.
Dificultad: Media - elevada.
Duración (ida y vuelta): 4 - 4.30 horas.
Puntos de mayor dificultad: Los últimos 450 metros
del camino constituyen el tramo más escarpado.
Puntos de interés: Panorámica desde la cima, Cruz
de Xàbia, Restos de estación científica y Vértice geodésico.
Atención: Es importante recordar que tanto la
fauna como la vegetación y paisaje del Parque Natural del Montgó
están especialmente protegidos por su alto valor ecológico.
Es necesaria la colaboración de todos para su conservación.
Para ello es muy importante seguir los caminos marcados, no arrojar
ningún tipo de residuo y no recolectar especímenes vegetales ni
animales.
Para llegar a la
senda que nos conducirá hasta la cima del Montgó, tomaremos en Xàbia
la carretera que conduce a Denia. Ascenderemos por esta sinuosa
carretera hasta pasar por delante del campo de tiro de Xàbia, San
Jerónimo. Unos pocos metros más adelante, justo en el cambio de
rasante, encontraremos un camino de tierra hacia la izquierda. Por
él nos adentraremos unos cincuenta metros con nuestro vehículo,
encontrando una señal que nos indica la obligación de continuar
a pie la senda. Dejaremos a la derecha la bifurcación que conduce
al campo de tiro de Denia.
Continuando a pie por la senda veremos, a corta
distancia, una señal que nos desvía hacia la derecha, para llegar
a la base del Montgó. Este camino presenta muy poca pendiente y
recorre unos 1.800 metros de la denominada Plana Justa que, junto
con la Plana de Sant Jeroni (hacia el Cabo de San Antonio) constituyen
Les Planes, amplia plataforma situada en la base del Montgó, que
se interrumpe bruscamente llegando al mar y formando los acantilados
que conforman el Cabo de San Antonio.
En esta Plana Justa se observan afloramientos rocosos
calizos, con una importante acumulación de arcillas rojas, consecuencia
de la descarbonatación, y que constituyen el suelo en el que se
desarrolla una vegetación tipo matorral con predominio del coscojar
y del romeral. Es de destacar la floración durante el mes de marzo
de numerosos ejemplares de gladiolos. Es estrato arbóreo está totalmente
formado por pino carrasco producto de repoblación.
El camino se convierte en una senda que zigzaguea
por la pared para hacer posible el ascenso de zonas que superan el 50% de
pendiente. En los lugares donde ésta es menor, la existencia de
cierta profundidad de suelo permite la presencia de lentiscos, brezo,
estepas blanca y negra, palmitos, romero, lavanda, tomillo, etc.
La escasez de suelo y la elevada pendiente ocasionan un cambio de
vegetación, donde cabe destacar la presencia de especies rupícolas
que en el Parc Natural del Montgó constituyen una de las riquezas
botánicas más importantes, con presencia de endemismos como el cardo
de peña y el desferracavalls.
Aproximadamente a la mitad del camino hacia la cumbre,
a unos 510 metros de altura, encontramos la Penya Rotja, un paredón
calizo donde podemos observar varios ejemplares de té de roca que
anclan sus raíces en fisuras de reducidas dimensiones.
Continuando la senda hacia la cumbre, a 635 metros
de altura, y coincidiendo con un cambio de orientación, encontraremos
el final de la senda en zig-zag en un pequeño rellano donde aparecen
unos ejemplares de carrascas. Desde este punto se divisa ya todo
el valle del Gorgos y la Bahía de Xàbia.
Los últimos 450 metros han de recorrerse ascendiendo
por una cresta de roca caliza que, al igual que en la cima y ocasionado
por su disolución, configura un modelado especial, el lapiaz, con
numerosas oquedades, grietas y fisuras, en los que quedan restos
de arcillas que constituyen el único suelo.
Al llegar a la cima, a 753
metros sobre el nivel del mar, podemos contemplar un interesante
espectáculo en el que cabe destacar, hacia el Sur, el peñón de Ifach,
la Serra Gelada, el Morro Toix y la Sierra de Bernia; al Norte,
la sierra de Segaria, el Mondúber, el golfo de Oliva y Cullera;
al Este, la costa de Xàbia y la isla de Ibiza (en días con buena
visibilidad); y al Oeste, el Coll de Rates y Aitana, el Vall de
Laguart y parte de la Retoria.
Aunque la cumbre del Montgó no presenta, desde el punto
de vista de la vegetación, grandes diferencias respecto de las laderas
de solana, la mayor altura condiciona un ambiente más fresco que
posibilita la presencia de plantas como Sideritis cavanillesii,
rara en las laderas.
Asimismo, en la cumbre, encontramos la gran cruz
de Xàbia marcando el punto más alto del Montgó y el vértice geodésico.
Ya a principios del siglo XIX una comisión de físicos y astrónomos
franceses interesada en prolongar el meridiano de París eligió el
Montgó como uno de los vértices geodésicos del gran triángulo, estableciendo
los otros dos vértices en la montaña de Camprovei, en Ibiza, y en
el monte Bartolo, en el Desierto de las Palmas en la Plana Alta.
2.- CAMINO DE XÀBIA AL FARO.
CARACTERISTICAS
Punto de inicio: Cala Tangó, a 5.5 mts. de altitud.
Punto de llegada: Les Planes, a 158 mts. de altura.
Distancia: 1.7 km.
Dificultad: Media.
Duración (ida y vuelta): 2.5 horas.
Puntos de mayor dificultad: inicio de la senda (200
mts.) con una senda estrecha de pendiente elevada y con materiales
sueltos.
Atención: Esta ruta discurre dentro de
los límites del Parc Natural del Montgó. Deberemos recordar que
tanto su fauna como su vegetación y paisaje están especialmente protegidos por su alto
valor ecológico. Es necesaria la colaboración de todos para su conservación.
Para ello es muy importante seguir los caminos marcados, no arrojar
ningún tipo de residuo y no recolectar especímenes vegetales ni
animales.
Les Planes constituyen una amplia
plataforma de 12 km. de anchura, situada en la base del Montgó y
que se interrumpe bruscamente al llegar al mar formando los acantilados
del Cabo de San Antonio, cuya vertiente norte presenta cantiles
casi verticales de hasta 160 metros de altura, mientras que la vertiente
más meridional, hacia Xàbia, posee menor pendiente.
La ruta se inicia al final de esta segunda vertiente,
situada al inicio de la cala del Tangó, por una pequeña senda que
asciende sobre terrenos arcillosos, con una pendiente elevada. A
lo largo de ella puede observarse la aparición de comunidades vegetales
diferentes, en función de la alternancia solana-umbría que existe
a lo largo del recorrido, de las modificaciones del suelo y de la
influencia marina, más o menos intensa dependiendo de la orientación
de cada tramo del camino.
A lo largo del sendero podemos observar el aterrazamiento
o abancalamiento de las pendientes de las laderas, a base de paredes
de piedra seca. La construcción de estos bancales estrechos en laderas
empinadas responden a la fuerte demanda de suelo agrícola que se
necesitó para el cultivo de la vid durante el siglo pasado. Actualmente,
en la mayoría de estos bancales todavía quedan especies cultivadas
(algarrobos, almendros, higueras, olivos y viñas) pero en la mayor
parte de los casos se encuentran abandonados o, por lo menos, no
sometidos a labores agrícolas.
Las especies vegetales más relevantes son, en
las umbrías, la coscoja, lentisco, aladierno, cade, lianas como
la madreselva, zarzaparrilla, cubiertas por un dosel arbolado de
pino carrasco o de halepo, con grandes ejemplares maduros. Tanto
el estado de conservación, como la talla de los especímenes y el
grado de cubrición de éstos sobre el terreno son más que notables.
En las solanas, abunda el matorral de romero, brezo, jaras, lavanda,
con abundantes ejemplares de palmito. Destaca también la presencia
de endemismos iberolevantinos como el clavel de monte o la centaurea
menor o hierba de Santa Margarita.
Entre la fauna, destacan las aves, con presencia
de cernícalos, colonias de gaviotas, currucas, tórtolas, aviones
roqueros, carboneros, herrerillos, etc.
Además, el área de Les Planes es un punto estratégico
para la observación de aves migratorias. Entre los reptiles podemos
encontrar la lagartija común, la culebra de escalera y la culebra
bastarda entre los mamíferos, erizos, conejos y zorras.
Al final de la ruta, desde el mirador de la
carretera del faro de Sant Antonio, puede completarse el recorrido
con un paseo por los alrededores de dicho faro, que se erige a 175
metros de altura y puede contemplarse desde 42 millas de distancia.
Desde el faro se observa la línea de costa que, hacia el norte,
nos permite ver Denia y el golfo de Valencia y, hacia el sur, la
bahía de Xàbia, el Puig de Llorença y la cresta del Penyal de Ifach.
A pocos metros del mirador, y en dirección al faro,
encontraremos una gran puerta metálica y un camino que nos conduce
hasta las ruinas de la antigua ermita de Sant Antoni (Abad), construida
a finales del siglo XIV y remodelada a mediados del siglo XVI, y
que se inscribe en la tipología de las denominadas "ermitas de conquista".
Se pueden observar restos de pavimento e instalaciones hidráulicas.
Junto a la ermita se erigía la torre vigía de Sant Antoni construida
en 1.554, sobre la que, en 1.855 se encendió por primera vez el
faro del Cano de San Antonio.
3.- CAMINO AL CASTILLO
DE LA GRANADELLA.
CARACTERISTICAS
Punto de inicio: Cala de la Granadella a 10 mts.
de altitud.
Punto de llegada: Castillo de la Granadella, 30 mts.
de altura.
Distancia: 2.2 km.
Dificultad: Media.
Duración (ida y vuelta): 3 horas.
Puntos de mayor dificultad: Hacia la mitad del camino,
hay puntos en los que el sendero discurre al borde del acantilado.
Atención: Esta ruta discurre a través de un paraje
privilegiado. Deberemos recordar que tanto su fauna como su vegetación
y paisaje están especialmente protegidos por su alto valor ecológico.
Es necesaria la colaboración de todos para su conservación.
Para ello es muy importante seguir los caminos marcados, no arrojar
ningún tipo de residuo y no recolectar especímenes vegetales ni
animales.
Para llegar a la cala de la Granadella tomaremos
la carretera al Cabo de la Nao. Poco antes de llegar al cabo, veremos
una desviación a la derecha que nos indica el camino hacia la cala
de la Granadella.
Descenderemos por una carretera estrecha
y sinuosa que discurre por un pinar frondoso hasta llegar a una
ensenada de grava. Al estar la cala muy protegida de los vientos
por los altos acantilados que la rodean, sus aguas tranquilas y
transparentes invitan al baño.
Para tomar el camino que conduce al castillo, retrocederemos
por el camino por el que hemos llegado unos 150 mts. hasta encontrar
la entrada al barranco de la Granadella. Ascenderemos por un camino
asfaltado que discurre entre casas, a la izquierda del barranco.
Tras un ascenso de pocos minutos, y a la altura de una caseta, el
camino se bifurca en dos. Tomaremos el camino de la derecha y ascenderemos
otro trecho hasta llegar a un poste eléctrico metálico donde, de
nuevo, el camino se divide. Tomaremos ahora el camino de la izquierda
y, tras unos cincuenta metros, encontraremos dos viviendas a nuestra
izquierda. A la altura de la segunda casa, y a nuestra derecha,
sale el sendero hacia el castillo.
La vegetación que encontramos está formada por arbustos
y plantas herbáceas cuya altura y distribución están limitados por
el escaso desarrollo del suelo, la pendiente y la influencia de
los vientos.
Además, podemos observar la diferencia de vegetación
entre las zonas más umbrías y protegidas, en el barranco de la Xapa,
y las sometidas a una mayor insolación, cuando nos encontremos por
encima del castillo, ya cerca del borde del Morro del Castell. En
general, domina una mezcla de coscojar aclarado entremezclado con
el romeral de garlanda. En algunos lugares, donde aparecen zonas
de suelo arcilloso parcialmente descarbonatado, encontramos romerales
con jaras. Las especies vegetales más comunes y conspicuas que encontraremos
son la coscoja, el lentisco, el brezo, las jaras, el romero, la
lavanda, la uña de gato o raïmet de pastor, el crespinell blanc
y el palmito, con un dosel de pino carrasco.
La senda discurre por el acantilado, a unos cincuenta
metros de altura, proporcionando unas vistas magníficas de la cala
y de los acantilados circundantes.
Antes de llegar a unos escalones de madera y piedras,
con una cuerda que nos facilita el descenso, encontraremos a nuestra
derecha una antigua mina de ocre que, parece ser, estuvo sometida
a explotación. A continuación el camino desciende por el barranco
de la Xapa, y vuelve a ascender por un estrecho sendero desde el
que, a unos 500 metros de distancia, podremos avistar la Punta de
Moraira. Continuando por el sendero llegaremos al Castillo de la
Granadella.
En el litoral de Xàbia se construyeron,
a lo largo de los siglos XV y XVI, numerosas edificaciones destinadas
a la vigilancia y defensa de su población. La abundancia de calas,
recodos, abrigos y acantilados hacían a esta costa muy susceptible
frente al ataque de los moriscos. De los tres castillos que existieron,
únicamente se conservan restos del castillo de la Granadella, y
de las tres torres vigía, la de Ambolo y la del Portitxol son las
únicas que podemos ver en la actualidad. Todas han sido declaradas
Bien de Interés Cultural.
El castillo de la Granadella, al estar debidamente
artillado, tenía como misión, además de la vigilancia, la defensa,
y fue protagonista de uno de los últimos combates contra los corsarios
en el año 1.779. De este castillo aún se conserva parte de sus muros
de sillería y un lienzo de pared redondeado en un extremo.
Cercano al castillo se encuentra un aljibe y, sobre
su bóveda circular, aparecen aún toscas piletas elaboradas en piedra
arenisca.
Frente al castillo de la Granadella, a poca distancia
y colocada sobre acantilados verticales, se yergue, muy alta e impresionante,
la torre de Ambolo o del Descubridor. Este último nombre le viene
dado por la isla cercana a la que hace frente. Como características
de esta torre, cuatro cuñas simétricas, haciendo las veces de contrafuertes,
que abrazan su circunferencia.
4.- RUTA DE LOS MIRADORES.
De momento son 12 ventanas imaginarias y a la vez
reales, 12 puntos bien diferenciados, abiertos y claros para mostrar
a todo el mundo lo mejor de un territorio privilegiado por la Naturaleza.
Xàbia se muestra frente a todos los espíritus sensibles con todo
su diversidad y esplendor, territorio magnífico y acogedor.
El medio natural, el paisaje y el entorno privilegiado de Xàbia, representan
el auténtico "punto fuerte" diferenciado del resto de municipios
litorales valencianos. Todos recordamos las palabras escritas a
su esposa por el insigne pintor valenciano, D. Joaquín Sorolla Bastida,
que cuando descubrió Xàbia, quedó cautivado: "... Xàbia tiene todo
lo que deseo, y más, y si tuvieras lo que yo tengo
delante de mi casita, no encontrarías palabras para
enaltecerlo, yo enmudezco de la emoción que aún me domina, imagínate
que mi casa está situada en el mismo Mónaco o Montecarlo, esto es
todo una locura, un sueño, el mismo efecto que si viviera dentro
del mar y a bordo de un gran buque qué mal hiciste en no venir,
serías tan feliz..., ganarías tanto, es el sitio que soñé siempre,
Mar y Montaña pero ¡qué mar! Nosotros los que vivimos meses en Valencia
no podemos tener idea justa de esta grandiosa Naturaleza...".
(Carta de Joaquín Sorolla a su esposa. 08 de Octubre de 1.896).
Y D. Joaquín Sorolla no ha sido el único en sentirse
emocionado frente a lo que le ofrecía a primeros de siglo el entorno y
el vecindario de Xàbia. También D. Andrés Lambert escogió las tierras
del Portitxol y Cala Blanca para establecerse y desarrollar su creatividad,
siendo testimonio excepcional de la evolución de este territorio
singular. D. Andrés fue el pionero, el visionario y primer propagandista
de Xàbia: la mar, las tierras, las gentes. Después, han sido muchas
personas las que han descubierto y disfrutado del singular ambiente
mediterraneo de Xàbia y casi todos quedan prisioneros de sus encantos.
Ahora bien, el paisaje y el entorno bien conservado,
por desgracia, son recursos finitos y no renovables. En resumen,
estamos operando sobre unos recursos de gran fragilidad y que en
este momento queda situado en el centro de las presiones del desarrollo
económico. Obtener el máximo rendimiento de un recurso y al mismo
tiempo poseer la perdurabilidad, puede resultar contradictorio si
no conseguimos armonizar el interés general y un uso responsable
por parte de las iniciativas particulares.
Para un observador que sigue la evolución
y el crecimiento de una población como Xàbia, a lo largo de los
años, puede resultar imperceptible el fenómeno de la ocupación del
territorio, cuando se trata de lugares de bajo interés. No obstante,
si recapitulamos y hacemos memoria, nos damos cuenta de la gran
cantidad de sitios estratégicos donde ya no es posible acceder y
disfrutar plenamente del paisaje magnífico de Xàbia. El crecimiento
está ahogando cada vez más las posibilidades de acceso a sitios
envidiables y, poco a poco, lugares, sendas, caminos, edificios,
torres vigías, ermitas, etc. van dejando el patrimonio público y
pasan a mejor vida.
Es por eso que estamos haciendo un esfuerzo muy importante
para definir y consolidar aquellos puntos estratégicos de nuestro
territorio donde, desde ahora y para siempre, se mantenga el uso
público y no se puedan perder los derechos seculares de los habitantes
de Xàbia y de sus visitantes. Preservar este recurso diferenciado,
que da personalidad y carácter a nuestra oferta turística resulta
prioritario si se quiere asegurar el futuro de un modelo con tantas
expectativas.
Seleccione los miradores que desee del Mapa interactivo.
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