
El Montgó

| |
Imponente
macizo calizo de 753 m de altitud situado entre
los
llanos de Dénia y Jávea. Conecta con el Cabo de San
Antonio a traves de la plataforma elevada de Les Planes.
La flora es muy rica, con más de 600 especies entre
las que hay numerosos endemismos. El Centro de Información
de Torrequemada ayuda a conocer el alto valor ambiental
del parque. La ascensión a la cumbre del Montgó, desde
donde es fácil divisar la isla de Ibiza, es una excursión
muy recomendable. |
Montgó se alza sobre los términos municipales de Xàbia y Denia.
Este imponente promontorio que discurre casi paralelamente
al litoral, alcanza su cota más alta a 753 m. de altitud,
a tan sólo unos centenares de metros de la línea costera,
con la que enlaza mediante una llanura conocida como les
Planes que desciende suavemente hasta el Cap de Sant Antoni.
Tiene una extensión de 825 hectáreas.
Ecosistemas representativos. Biocenosis.
Los aspectos que justificaron la declaración del Montgó
como Parc Natural no fueron únicamente los de índole física
y humana, sino que básica y fundamentalmente fueron los
aspectos ambientales bióticos. Estamos ante un enclave natural
que alberga una flora de gran riqueza. Más de 600 especies,
entre las que se cuentan numerosos endemismos, completan
el catálogo florístico.
La diversidad que caracteriza a los factores
ambientales, presentes en el Parc Natural, permite identificar
distintas unidades paisajísticas en las que se desarrollan
unas comunidades vegetales
propias que se describen a continuación.
VEGETACION: En las cumbres del Montgó,
desde donde se contempla un imponente paisaje, crecen el
coscojar y el cantuesar. Estas comunidades sustituyen al
carrascal, comunidad con un estrato arbóreo dominado por
la carrasca, de cuya presencia únicamente queda constancia
en las áreas más recogidas y con suelos profundos.
En los acantilados del Cabo de Sant Antoni
se desarrollan comunidades caracterizadas por plantas adaptadas
a vivir en fisuras, grietas y rellanos del acantilado, y
a soportar en mayor o menor grado la salinidad asociada
a la salpicadura del agua del mar. En la banda más próxima
al mar, donde la influencia de la sal procedente de la salpicadura
del oleaje es más patente, se desarrolla la comunidad del
hinojo marino (Crithmum maritimum) y la siempreviva (Helichrysum
decumbens). Conforme nos alejamos del mar y la salinidad
va disminuyendo, aparece la comunidad de la violeta roquera
valenciana (Hippocrepis valentina), y la escabiosa rupestre
(Scabiosa Saxatilis) cuando la inclinación es muy acentuada.
En las zonas con menor pendiente crecen interesantes endemismos
diánicos (el nombre de Denia viene del culto a la diosa
Diana) como la violeta roquera valenciana, y diánico-pitíusicos
(en referencia al cercano archipiélago de las Pitiusas)
como el Carduncellus dianius y la Centaurea rouyi.
También en les Planes como en las laderas crecen
el coscojar y el cantuesar, pero entremezclados con repoblaciones
de pino carrasco (Pinus Halepensis) y cultivos de secano.
Los acantilados de la umbría presentan unas
condiciones de humedad elevada, el aislamiento y la inaccesibilidad
que permiten el crecimiento de numerosos endemismos como
la violeta roquera
valenciana, la escabiosa rupestre, la
Sanguisorba ancistroides o la Sarcocapnos saetabensis. En
rellanos de mayor superficie se desarrolla la comunidad
de sabina negra (Juniperus phoenicea) y de palmito (Chamaerops
humilis). En las cingleras de la solana se sitúan comunidades
que se componen de especies adaptadas a la escasa humedad
ambiental, la elevada insolación y las altas temperaturas,
como es la comunidad de Chaenorrhinum crassifolium y Teucrium
hifacense.
FAUNA: La fauna presente
en el Parque Natural está íntimamente ligada a estas unidades
paisajísticas y a las comunidades vegetales que se desarrollan
en ellas. En los acantilados nidifica la gaviota patiamarilla
(Larus cachinnans), inverna la gaviota de Audouin (Larus
audouinii) y se observan otras muchas aves. En los riscos
y roquedos se localizan córvidos y rapaces. Es de destacar
la nidificación del águila perdicera (Hieraetus fascinatus)
y la presencia continua de una pareja de búhos reales (Bubo
bubo), así como del cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)
y del halcón peregrino (Falco peregrinus). En los coscojares
está constatada la presencia de numerosas especies de aves
y de mamíferos. Entre estos últimos destacan el lirón careto
(Eliomys quercinus), la rata campestre (Ratus rattus), el
conejo (Oryctolagus cuniculus), el tejón (Meles meles),
la gineta (Genetta genetta), el zorro (Vulpes vulpes) y
la comadreja (Mustela nivalis). Debido a la escasez de acúmulos
de agua más o menos permanentes, los vertebrados menos frecuentes
son los anfibios, entre los que destacan el sapo común (Bufo
bufo), y el sapo corredor (Bufo calamita). Los reptiles
son más frecuentes, tales como la lagartija común (Podarcis
hispanica), el lagarto ocelado (Lacerta lepida), la culebra
de herradura (Coluber hippocrepis), etcétera. Es de resaltar
en este grupo la presencia de especies como el eslizón ibérico
(Chalcides bedriagai). En el grupo de los invertebrados,
las comunidades de gasterópodos e insectos son de gran riqueza.
Aspectos culturales. Desde el neolítico hasta finales
de la cultura ibérica, diferentes poblaciones humanas aprovecharon
el indudable interés estratégico, como la "Cova Ampla" o
la de "L´Aigua" y construyeron poblados fortificados ibéricos,
como los que hubo en la punta de "Benimàquia" o "al Pic
de l´Àguila", cuyos restos arqueológicos allí han estado
hasta ahora.
Legislación básica. Ley 5/88 de 24 de Junio,
de la Generalitat Valenciana, por la cual son regulados
los parajes naturales de la Comunidad Valenciana.
Decreto 25/87 de 16 de Marzo, del Consell de
la Generalitat Valenciana, de declaración del Parc Natural
del Montgó. Modificado por el Decreto 110/92.
FECHA DE DECLARACIÓN COMO PARC NATURAL: 16
de Marzo de1.987.
RECUERDE: Nos encontramos ante un espacio
natural protegido. Para contribuir a su conservación debemos
intentar ir en grupos reducidos, hacer el menor ruido posible,
no salir de los senderos delimitados, respetar a los animales
y plantas y no dejar basuras. residuos ni huellas de nuestro
paso por el itinerario.